El puente se va construyendo
con cada paso que damos en el aire
se requiere más que voluntad
para llegar sanos y salvos
pero los abismos
son clavos para nuestras cruces
Se nos muere el cielo
con cada pedrada que tiramos
y nunca olvidamos
esconder la mano
somos cómplices
en cada paso
de este ritual
y nos camuflamos
para no hallarnos el uno al otro
y pensar que estamos solos
mientras nos vemos al espejo
Los días se van
sin paciencia
sin dejar regalos
sin remordimientos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario